
No obstruya las rejillas de ventilación. Si acristala la terraza de su cocina, instálelas también allí.
La adecuada disposición del conducto de salida de humos de su calentador o su caldera permite el “tiro” suficiente del aparato.
Compruebe que el tubo flexible de conexión es el adecuado. Si dicho tubo es de goma, vigile que no esté en contacto con superficies calientes, que las abrazaderas que lo sujetan estén bien apretadas y que la fecha de caducidad no esté sobrepasada (va impresa en el propio tubo). Instale tubos flexibles de seguridad.
Si no va a usar un aparato, cierre su llave de paso. Si va a estar ausente de su vivienda varios días, cierre la llave general de la misma. Compruebe que los mandos de la cocina o la encimera están cerrados después de utilizarla.
No emplee las tuberías interiores de su vivienda o las exteriores para
soportar objetos o para servir de punto de apoyo a cuerdas de tender
y fines parecidos. Tampoco las use como “toma de tierra” de aparatos
eléctricos.
Gas Directo realizará periódicamente la Inspección de sus instalaciones y aparatos de gas.
La normativa actual exige que cada cinco años los distribuidores de gas deben efectuar una inspección de las instalaciones receptoras de sus usuarios, repercutiéndoles el coste derivado de aquéllas.
En instalaciones de hasta 70 KW de potencia instalada, la inspección comprenderá desde la llave de usuario. Si dispone de un detector de gas, realice el mantenimiento del mismo según las indicaciones del fabricante, para garantizar su fiabilidad.
Si duda del estado de su instalación puede hacer una prueba:
La llama de los aparatos de gas debe estar estable (no oscilar), no ha de hacer ruido (sólo encenderse) y tiene que tener un color azul intenso en el centro y más claro en el exterior.
Si la combustión es buena, no debe tiznar los recipientes ni producir carbonilla o cenizas.
Los quemadores han de continuar funcionando aunque los ponga al mínimo.